TRNSMITIENDO DESDE LA FOSA DEL HOMBRE DE BARRO LOS JUEVES A LAS 22:00

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martes, 30 de octubre de 2007

Artic Monkeys...

Se supone que hablamos de cine.
Pero vimos Artic Monekys y fue tan decepcionante la sensación que terminó apareciendo el texto que acompaña.

Voy a ser honesto. Antes de ir al recital de los Artic Monkeys ya tenia mínimamente planeada la nota. Mi idea era hablar de los maravillosos dos discos que produjo esta banda, de su sonido tan personal y su energía indiscutible. No solo eso, sino que la nota también versaría sobre toda una nueva camada de bandas que sin superar el segundo disco ya se perfilan como las grandes innovadoras de una industria que realmente se ha vuelto una porquería. Había pensado un pequeño podio en el que junto a los Artic se encontrarían Los Fratellis y Babyshambles, y proclamaría que aún hay bandas interesantes que entienden a la música por un arte y no por una forma chata de política para cerebros adolescentes (el día que en Argentina se valore una banda por como suena y no por las bobadas que dice, ese día argentina ganará buenos músicos, que por ahí anda Paoletti tocando para 4 gatos locos cuando debería llenar estadios, pero esa es otra historia). Y con todas estas ideas preconcebidas y prejuiciosas fui a ver a los Artic Monkeys, y todo mi elaborada teoría se fue al carajo, y el podio se deshizo y Los Fratellis me parecen mas divertidos y los Baby Shambles mas necesarios. Pero no me mal interpreten, los Artic no sonaron mal, de hecho fueron muy prolijitos, y ese es justamente el problema…que sonaron “bien” (así, entre comillas). A la salida del recital le comenté a un amigo: “!suenan igual al disco!”, y me dice “¿pero eso es bueno?”. Obviamente no. En estos tiempos de computadoras, sonar comoelcompact dejó de ser un problema, y por eso la frialdad que poseen los discos -y que suele resquebrajarse en el recital- no se rompe en estos casos, dónde la banda hace una copia exacta de lo que es escuchar el cd en tu casa. ¡Hay que reversionar caramba! Hay que darle vida a los temas y que estos vayan donde quiera, hay que soltar la correa. Los Artic Monkeys son buenos músicos, de hecho son muy buenos. Se entienden musicalmente y es una de esas bandas que da la sensación van en la misma dirección como si fueran un ente mas que un grupo humano, pero al vivo eso no le sirve del todo, o le sirve pero no lo consagra mejor dicho. Ni pienso repasar los temas, que son los mismos de los dos discos y poco se puede decir de ellos que no se haya dicho o que un buen oído no sepa reconocer.
El único momento original de la noche fue la presentación de un tema nuevo. Y aquí me detengo un minuto, porque este es otro elemento que destaca la quietud de una banda y que solo se puede apreciar en vivo y no en un compact. Como dije arriba, consideré a los Artic una banda dueña de un estilo que prometía madurar llevando al grupo a un lugar de excelencia musical (puede que exagere, pero realmente le tenia fe a esta gente). Y la inclusión del tema nuevo solo sirvió para confirmar la sensación que generaba el recital: que la banda encontró un sonido que sí, es muy personal, pero que también es muy cómodo. Artic Monkeys sabe cuáles son sus límites, y se mueven dentro de los mismos. Y ese tema, que después de 1 hora de recital ya parece uno más del montón, parece más un chiste que una sorpresa. Y todas las canciones tan juntitas (al principio del recital pegaron 4 temas, haciendo una especie de enganchado Artic horrible) daban una sensación de estar escuchando siempre lo mismo.
Había en la banda una sensación de trámite que no cuajó. Ojo, no es que estaban mala onda con el público, sino todo lo contrario, pero esa sequedad en la interpretación le termino restando a la banda y culminó por hacer resaltar sus defectos.
Quizás parezca que el recital fue pésimo, pero no lo fue. Y este texto es el resultado de una decepción que lamento reconocer. En los Artic había puesta mucha confianza y ver que no lograron cumplir mínimamente con las expectativas es triste. Es más, quédense con el primer disco y con algunas cositas del segundo, que ahí esta la verdadera gloria, siempre y cuando uno la escuche en su casa, claro esta, porque el recital de poco sirve con esta gente. Por lo pronto hay dos cosas a resaltar: 1_ se rumorea la llegada de Los Pixies al personal, eso sería un buen cierre de año. 2_ Baby Shambles editó un segundo disco y cumplió con las expectativas. Y aunque esta banda este alejada del estilo de los Artic, yo me he empecinado en compararlas ya que ambas representan (o representaban, en el caso de A. M.) una clase interesante de música inglesa.
Con los Artic se establece un modelo de recital que amenaza con matar a la representación en vivo; y esto consiste en reproducir matemáticamente lo grabado en estudio. Y este tipo de recitales no sirven, porque le quitan al evento su especificidad. Que tanto, a bandas como los Artic hay que escucharlas en el auto, caminando o limpiando el cuarto, ya que en vivo no toman ningún tipo de riesgo, y eso es justamente lo que vuelve a la música un arte sin revolución. Una verdadera pena.
Martín Fernández Cruz

lunes, 8 de octubre de 2007

El Príncipe Gitano

Un especial de navidad de TVE fue testigo de la decadencia de un artista, la tolerancia de una platea, y el nacimiento de un nuevo legunaje.
Este maravilloso artista, el príncipe gitano, nos regala su versión de In The Ghetto, tema que sería popularizado por el mismísimo Elvis.
Saludos



Si si.....es inglés...